jueves, 12 de septiembre de 2013

monsanto: genocidas y asesinos de corbata y laboratorio


Os presento un par de notícias y un documental sobre la multinacional de Semillas trangènicas MONSANTO.

 200 mil agricultores se han quitado la vida en lo que se denomina popularmente 
el “genocidio transgénico”


Estos asesinos y genocidas modifican geneticamente las semillas para obtener patentes al respecto ( que hay que pagar, ) hace unos años un campesino hindú se suicidó ya que el viento llevó semillas de frutos trangénicos a su terreno que fructificaron. Monsanto lo denunció y le impusieron tal multa que el humilde campesino no pudo pagar y decidió dar fin a su vida, al igual que casi un QUARTO DE MILLÓN  de campesinos que vieron  como estas semillas asesinas exterminaban sus tierras.

Estos asesinos y genocidas bajo el paraguas del capital, los medios de comunicación y farmacéuticas juegan con nuestras vidas, si controlo lo que comes te controlo a ti, tu salud.
Son unos verdaderos .....

Esto pasa hoy en dia y nadie hace nada, alomejor Garzón hubiese decidido actuar si no fuera por el Bambi de Zapatero, Fascista encubierto que entre otras cosas, bajo una falsa fachada de socialista y obrero de izquierdas, eliminó la ley Española bajo orden de EEUU que permitia a la justícia española actuar ante cualquier violación de los derechos humanos acontecido en cualquier parte del globo ( hoy Pinochet no hubiera sido juzgado, al igual que otros asesinos ) Aunque lo del traidor a la patria de Zapatero es otro tema...

Adjunto 2 noticias sobre los genocidas de monsanto y un enlace documental llamado la Vida Según Monsanto.
No tiene desperdicio.
Deciros que tengo mi pequeño huertecito y me parece milagroso ( y lo practico ) comerme una naranja de 10 centimos unidad , plantar las semillas y conseguir un par de árboles que en pocos años me van a ofrecer naranjas hasta aburrir. Y solo por 15 céntimos!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Estos H.P no quieren que esto suceda, fabircan frutas sin semillas y las que las producen están bajo patente, como plantes algo de esta gentuza sin conocimiento la llevas clara.

Si la gente en lugar de plantarse piscinas en el adosado se plantase un naranjo , una higuera, un peral y 4 tomateras descubriria que el comer fruta fresca y sana es gratis!! y si encima te pillas un buen libro o te pegas una buena siesta a la sombra de la naturaleza en lugar de ir al Corte Inglés a hacer el pamplinas ya ni te digo!!!

¿¿¿¿De verdad este mundo es el que queremos?????


Monsanto desata una ola de suicidios de campesinos hindúes


Desde 2002 hasta la fecha, se estima que unos 200 mil agricultores se han quitado la vida en lo que se denomina popularmente el “genocidio transgénico”
La operación de Monsanto en India ilustra la monopolización y manipulación de la economía, la tradición, tecnología y mal gobierno. El mayor productor mundial de semillas genéticamente modificadas ha estado vendiendo sus productos en India durante la última década en favor de los granjeros indios, o por lo menos así lo afirma la compañía.

De acuerdo con las cifras más recientes (proporcionadas por New York University School of Law), 17.638 agricultores hindúes cometieron suicidio durante el 2009, esto significauna muerte cada 30 minutos. En el año 2008, el Daily Mail publicó, destacando, “La perturbadora ola de suicidios continúa”, un titular que rezaba: “El Genocidio de los OGM (Organismos Genéticamente Modificados)”. Informando: “Debido a la pérdida de cosechas y los sobreprecios que llevan a los campesinos pobres a la quiebra. Estos trabajadores humildes de la India se quitan la vida, a menudo, bebiendo el mismo insecticida que Monsanto les proporcionó”. Esto testimonia la horripilante costumbre de Monsanto de destrozar la vida de los agricultores independientes y tradicionales.

Para añadir aún más crueldad a la tragedia, la tasa de suicidios de agricultores en la India aumentó masivamente durante el año pasado, y en la sumatorio son ya más de 200 mil los agricultores que se han quitado la vida debido a desertificación que han provocado las semillas de Monsanto. Algunos hacen referencia a que muchos sectores se han utilizado como “primeros campos de prueba”. Grandes bancos -incluído el Banco Mundial- han financiado las maniobras de Monsanto desde la introducción del algodón BT en el año 2002.
No es de extrañar que un gran porcentaje de los agricultores que cometen suicidio sean productores de algodón, ya que, demográficamente, se encuentran entre los más afectados. El Dr. Mercola, médico osteópata que dedica su vida educar al mundo sobre la salud natural, desde hace muchos años, vio recientemente el desastre provocado por Monsanto. El prestigioso medico se enteró de la ola mortal “tristemente célebre” de la India, donde tuvieron lugar 4.238 suicidios de agricultores en el 2007.

En un país de más de 550 millones de agricultores que en gran parte son pobres y sin educación y un mercado agrícola plagado de prácticas ineficientes, el gobierno de India intentó en su momento su reforma mediante la eliminación de subsidios y préstamos a los agricultores.

Pero esta reforma no ayudó a los agricultores. Con la presión del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI), el gobierno indio ha “forzado la liberalización del mercado interno lo que significa la eliminación de cualquier subsidio y prestamos con aval del estado a los granjeros”.
Aquí es donde entra Monsanto con sus semillas “mágicas”, prometiendo transformar la vida de los pobres agricultores.

El gigante estadounidense del agronegocio tomó completa ventaja de su entrada al mercado indio. Hizo un acuerdo con los gobiernos estatales, incluidos Rajasthan y Andhara Pradesh, para introducir un Memorandum de Entendimiento (MOU) que dictaba las condiciones de difusión de los organismos modificados genéticamente (OMG) en el mercado local. Para Monsanto, una cosa era convencer a los agricultores de usar sus semillas artificiales con el fin de mejorar sus vidas y otra muy distinta era manipular la naturaleza y la tecnología para sacar mayor provecho de ellas.

Semillas Asesinas


La ironía es que las semillas transgénicas no han sido efectivas en India y las consecuencias no son del color de rosas que Monsanto había prometido.

Reportes de suicidios colectivos por parte de empobrecidos agricultores golpearon la opinión pública hace unos tres años, cuando decenas de granjeros se suicidaron para escapar de la carga de los altos precios y la falla de las semillas de Monsanto.

La empresa ofreció sus semillas a los agricultores y le dio la esperanza de cosechar cultivos abundantes. Para muchos de estos hombres y mujeres, la mayoría sencillos y sin mucha educación, la promesa de los OMG era una formula mágica que cambiaría sus vidas. Pero no tenían idea de lo que estaba por venir.

Las semillas de Monsanto no produjeron lo que la compañía había indicado. Las costosas semillas acumularon deudas y destruyeron campos de cultivo. En muchos casos, las cosechas simplemente no se materializaron. Los agricultores no eran conscientes de que las semillas transgénicas requieren más agua que las semillas tradicionales y la falta de lluvia en muchas partes del país sólo aumento las perdidas.

Sin la cosecha, los granjeros no pudieron pagar los préstamos adquiridos. Agobiados por las deudas y las humillaciones, muchos se quitaron la vida, alguno incluso mediante la ingesta de pesticidas tóxicos en frente de sus familias. Hasta la fecha, se estima que unos 200 mil agricultores se han quitado la vida en lo que se denomina popularmente el “genocidio transgénico”. Lo peor es que muchas mujeres se ven obligadas a heredar la deuda ante el temor de perder sus hogares y tierras. Sin dinero, muy pronto los hijos deben abandonar la escuela.

 A continuación, recomendamos este excelente documental de la periodista francesa Marie-Monique Robin.


Monsanto litiga contra un pequeño agricultor que replantó sus semillas

El granjero guardaba parte de lo recolectado y lo sembraba para una segunda cosecha


La multinacional aduce que así viola la patente sobre la biotecnología

La multinacional Monsanto tiene un litigio con Vernon Hugh Bowman, un pequeño agricultor de Indiana, por saltarse las patentes sobre sus semillas de soja. Lo llamativo del caso es cómo ha violado Bowman la patente: se ha limitado a guardar parte de la cosecha obtenida después de una primera cosecha de semillas transgénicas resistentes a un plaguicida, y la volvió a plantar. Lleva así nueve años, por lo que se está beneficiando de los mayores rendimientos de la planta diseñada por Monsanto sin pagarle los derechos correspondientes. El juicio está en el Tribunal Supremo.
El caso ha merecido que Nature lo recoja en su edición digital de hoy. Otros medios, como The New York Times también se han hecho eco. Precisamente en declaraciones a ese diario, Bowman ha dicho que con sus 300 acres (121,4 hectáreas) dedicadas a la soja, el maíz y el trigo, “no merece” ni llamarse un agricultor.

“El demandado en este caso (Bowman) obtuvo la soja modificada de un proveedor local, y durante nueve años la reprodujo violando la patente”, afirma la compañía —con la que este periódico ha intentado ponerse en contacto— en un comunicado. En EE UU los agricultores firman un contrato al comprar las semillas en el que se comprometen a no replantar la producción. Esta salvaguarda para sus intereses la introdujo Monsanto después de abandonar en 1999 la tecnología denominada Terminator, que hacía que las semillas producidas (el grano en el caso de los cereales) fueran estériles.

“El sistema de patentes de EE UU ha desempeñado un papel crucial para incentivar la innovación y estimular el avance de muchas de las industrias vitales para nuestro país”, ha dicho en ese comunicado Daniel Snively, vicepresidente ejecutivo de Monsanto. “En este caso, el sistema ha permitido el descubrimiento y la expansión de una ciencia novedosa que ha revolucionado la agricultura, permitiendo a los agricultores producir más comida a la vez que ahorraban en recursos naturales”. “Lo que está en juego son algunas de las más innovadoras investigaciones del planeta, no solo en agricultura, sino también en estudios que van desde las medicinas a las ciencias medioambientales que se basan en un sistema de patentes para hacer su inversión en I+D viable económicamente”.

Lo que en el fondo está en juego es qué pasa con sistemas que pueden replicarse solos. Las semillas son un caso peculiar porque nadie piensa en ellas como algo artificial, pero este tipo de protección se utiliza en otras tecnologías, desde cultivos celulares para producir medicamentos o programas de software que pueden replicarse fácilmente. Por eso, The New York Times recoge que no solo el Departamento de Justicia ha emitido una nota apoyando a Monsanto, sino que grupos como BSA The Software Alliance, que representa a empresas como Apple y Microsoft, han dicho en un comunicado que un fallo contra Monsanto “podría facilitar la piratería de software a gran escala”. Ya que los programas son fácilmente replicables. También ha advertido que, por el contrario, una decisión muy rígida en el sentido contrario podría facilitar la abundancia de litigios por menudencias en la defensa de las patentes.


En cambio, grupos como el Center for Food Safety (Centro para la Seguridad Alimentaria) y Save Our Seeds (Salvemos Nuestras Semillas) han afirmado que el juicio pone de manifiesto el papel predominante de Monsanto y otras compañías biotecnológicas en el sector, que han llevado a un aumento de los precios. Según la primera de estas organizaciones, la multinacional ha emprendido más de 140 procesos por infringimiento de patentes que han involucrado a 410 granjeros y 56 explotaciones agrícolas, que le han reportado más de 23,67 millones de dólares (17,73 millones de euros).
 
El conflicto entre Bowman y la compañía es, por tanto, uno más, pero la compañía cree que debe mantenerlo para proteger sus intereses. El hombre afirma que en verdad él ha comprado todos los años semillas a Monsanto, y que solo replantó una pequeña parte para obtener una segunda cosecha. Como esta suele tener mucho menor rendimiento, no quiso pagar las semillas. La compañía le ha pedido más de 80.000 dólares (60.000 euros). “Estoy dispuesto a que me avasallen, pero no a que me arruinen”, ha dicho Bowman.

Fuentes de la compañía en España, después de insistir en que el caso se ha dado en EE UU, han remitido las siguientes explicaciones: "Seguimos confiando en nuestra posición legal, y pediremos al Tribunal Supremo que confirme la decisión del Circuito Federal, que reafirmó importantes derechos de propiedad intelectual con importancia para la industria de la biotecnología agrícola.  Monsanto invierte más de 4 millones de dólares diarios en investigación y desarrollo para beneficiar a agricultores y consumidores. Sin la protección de las patentes, esto no sería posible.  La vasta mayoría de los agricultores entienden y aprecian nuestras investigaciones y están dispuestos a pagar por nuestras invenciones y el valor que proveen. Ellos no piensan que sea justo que algunos agricultores no paguen.Un pequeño porcentaje de agricultores no honra este acuerdo. Monsanto es consciente, a través de nuestras propias acciones o de terceras partes, de que hay individuos sospechosos de violar nuestras patentes y acuerdos. Donde encontramos violaciones de patentes, somos capaces de alcanzar acuerdos sin necesidad de ir a juicio. En muchos casos, estos agricultores continúan siendo clientes. Algunas veces, ambas partes deciden que sea la corte quien decida sobre el asunto. Esta circunstancia es relativamente poco habitual, y hasta la fecha, solo nueve casos han pasado por un juicio completo. En cada una de estas instancias, el jurado decidió a nuestro favor".
Por último, destaca que "sin importar si el acuerdo se soluciona de manera inmediata, o a través de la vía legal, lo recaudado es donado a la comunidad, incluyendo becas para apoyar a la juventud".

Fuente: psicoterapia breve

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