lunes, 2 de septiembre de 2013

participa en la campaña de objecion fiscal al gasto militar 2013. apuesta por un gasto militar del 0%


Participa en la Campaña de Objeción Fiscal al Gasto Militar 2013. Apuesta es por un gasto militar del 0%
El más elemental sentido común nos dice que hay algo que no necesitamos para nada: el ejército. La institución militar no nos aporta nada como sociedad, al margen de las consideraciones éticas que no cabe dejar de hacer nunca sobre su existencia.

Propuesta del Colectivo kaosenlared

Si decides participar en la campaña y objetar la declaración de tu renta, ingresa el dinero que hayas deducido al proyecto social de tu elección. Cuando presentes la declaración, acompáñala de una copia del documento que certifique que has realizado esa donación (como un recibo bancario).

Como puedes hacer el ingreso de ese dinero en proyectos o colectivos sociales, te recordamos que Kaos en la red es uno de ellos. Así estarás contribuyendo también con la financiación de nuestro proyecto. 

Puedes depositar a nombre de Col·lectiu Kaosenlared en la CAJA DE ARQUITECTOS: 3183 4100 18 0001172148




¿Qué es la OFGM?
Es la no disposición a colaborar con el Estado en los gastos de preparación de guerras y mantenimiento de la estructura militar, desobedeciendo activamente en el momento de realizar la declaración de la renta (IRPF). Consiste técnicamente en aprovechar la declaración del IRPF para desviar una parte de la totalidad de nuestros impuestos a un proyecto que trabaje en la defensa de un progreso social solidario.

¿Quién puede objetar?
Cualquiera, ya seas trabajadora, parado, estudiante o no hayas trabajado nunca, y da igual si te sale a pagar o a devolver, siempre que no hayas realizado ya la declaración (confirmando el borrador, por ejemplo).

¿Que cantidad puede objetar?
Desde 1€ hasta... Cada persona decide lo que quiere/puede objetar. Aparte del hecho simbólico de la objeción, la entidad receptora recibirá una sustentación para poder desarrollar su labor (cosa que cada día es más difícil, por cierto....).

¿En qué tradición y estrategia política se encuadra?
La OFGM es una campaña de Desobediencia Civil pura, y como tal se encuadra en la tradición y estrategia de la Noviolencia.
La Noviolencia es estilo de vida, modelo de sociedad hacia el que se quiere caminar y método de lucha revolucionaria. Se basa en valores como: verdad, legitimidad, coherencia entre medios y fines, horizontalidad y respeto máximo a la persona humana sea cual sea el rol social que desempeñe.
La Desobediencia Civil es una herramienta de la Noviolencia. Consiste en desobedecer y quebrantar pública y colectivamente una ley o norma que se considera injusta buscando su superación por la sociedad. La DC no busca la represión, pero la asume cuando llega e intenta rentabilizarla como medio para llegar a la conciencia de la mayoría de personas de la sociedad. Campañas conocidas de DC fueron las de Gandhi en la India, pero también la Objeción de Conciencia-Insumisión en el Estado Español fue una exitosa campaña de DC.
La OFGM es una DC sencilla de hacer, y al alcance de casi cualquier persona debido a su bajo nivel de riesgo. Precisamente por ello facilita la circulación del discurso antimilitarista y noviolento en la sociedad.

¿Se hace en otros estados?
Desde hace décadas, en estados como Alemania, Holanda, Canadá, EE.UU, Francia, Italia, etc. se organizan campañas de OFGM. El tipo de campaña depende mucho de las realidades del Movimiento Pacifista de cada estado. En unos, la OFGM está orientada a la lucha antinuclear, en otros, en cambio tiene un fondo más antimilitarista.

¿Por qué es necesaria hoy día?
Es necesaria en tanto y en cuanto siga habiendo guerras y sigan existiendo los ejércitos. Sin embargo en nuestro Estado se hace más acuciante que nunca crear iniciativas ciudadanas que paren el desaforado crecimiento de los presupuestos militares y la creciente vocación belicista de los sucesivos gobiernos.
El ejército en el Estado Español, actualmente y cada día más, ya no está para “defender la integridad del Estado” sino que se emplea en unas y otras guerras de invasión justificadas bajo diversos pretextos, pero en las que subyacen siempre intereses económicos. Es lo que podemos ver en intervenciones en Magreb y Oriente Medio (Iraq, Afganistán, Libia...) en las que el interés claro y en algunos casos confeso es participar en el negocio del petróleo en las últimas décadas de explotación de este recurso. En misiones como la del Océano Índico, en las que se busca favorecer tal o cual sector económico español. en este caso el pesquero. O en actuaciones más “periféricas” (Haití, Bielorrusia, Congo, Líbano...) donde se colabora con los intereses geoestratégicos de EEUU a cambio de ventajas para multinacionales españolas (Repsol, Endesa, Unión Fenosa, Telefónica, BBVA, Banco de Santander...) en su penetración en mercados y fuentes de materias primas.
El ejército español, que se ha profesionalizado hasta ser una especie de ejército de mercenarios, es cómplice (cuando no ejecutor directo) de muertes de civiles, de violaciones de derechos humanos, de saqueo de países pobres etc. El militarismo español está en auge.
Por otra parte -como veremos más abajo- el gasto militar no deja de crecer y cada vez obtiene una cantidad mayor de dinero en los Presupuestos Generales del Estado en detrimento de otras partidas.

¿Cual es su finalidad política?
El fin de la OFGM es la total eliminación de los ejércitos, la investigación militar y el entorno militar industrial mediante una reducción progresiva de los gastos militares. Haciendo OFGM mostramos el rechazo social que tiene el gasto militar en particular y el militarismo en general, al mismo tiempo que nos solidarizamos con otras luchas por el progreso social que se dan en nuestra sociedad.

¿Adónde va el dinero desviado?
Con el dinero desviado se promueve el trabajo por la Paz, la justicia social, la cooperación para el desarrollo, la mejora del medio ambiente, los derechos humanos, el apoyo a luchas transformadoras en otros estados etc. Con este dinero se consigue hacer realidad proyectos que no reciben subvenciones, proyectos que permiten seguir trabajando por una sociedad más justa y equitativa.

¿Cómo calculamos el porcentaje de Gasto Militar español cada año?

Estudiamos las cifras que hace públicas cada ejercicio el Ministerio de Economía y Hacienda a la hora de presentar los Presupuestos Generales del Estado y luego las cotejamos con lo realmente gastado al final de cada año.

Sin embargo, establecer este cálculo no es fácil. El Presupuesto Militar está disperso y camuflado entre las partidas de diferentes ministerios, y además al final de cada año se acaban gastando mucho más de lo presupuestado. Otro problema es determinar qué es exactamente “Gasto Militar” en una sociedad cada vez más controlada y militarizada.

Tras analizarlo detenidamente, en Alternativa Antimilitarista-MOC seguimos proponiendo también este año dos cifras de Gasto Militar:

1.- “Gasto Militar”, más estricto y reducido, que sólo computa partidas claramente relacionadas con las Fuerzas Armadas (en millones de euros):

- Presupuesto del Ministerio de Defensa: 6.316,44
- Organismos Autónomos del Ministerio de Defensa: 1.095,30
- Aportaciones a instituciones militares extranjeras: 14,95
- Partidas para investigación militar del Ministerio de Industria: 582,77
- Intereses sobre la deuda generada por el Gasto Militar: 1.170,18
- Clases Pasivas Militares: 3.344,35
- Instituto Social de las Fuerzas Armadas (ISFAS): 577,52
- Dirección General de la Guardia Civil (Institución que forma parte de las Fuerzas Armadas), Formación y Cuerpos de Reserva: 2.733,52
- Diferencia entre inicial y final: 2.836,76

Sumando estos capítulos, tenemos un resultado de 18.671,79 millones de euros. Lo cual supone un 5’16 % con respecto al total de los Presupuestos Generales del Estado.

Información obtenida del Centre Delàs

. . .

2.- Una segunda cifra que incluye realidades de nuestra sociedad que, a nuestro parecer, suponen una intrusión de formas y valores de lo militar en la misma. A este segundo cálculo le llamaremos “Gasto Militar + Control Social”, e incluye las siguientes partidas (en millones de euros):

- Todas las anteriores: 18.671,79
- Diferentes partidas de Interior (Cuerpo Nacional de Policía, Instituciones Penitenciarias...): 5.502,63 millones de euros
- Porcentaje de intereses de la deuda atribuibles al Cuerpo Nacional de Policía y gasto penitenciario: 386,19 millones de euros
- Clases pasivas (Cuerpo nacional de Policía y carceleros): 145.36 millones de euros
- Gasto carcelario de Catalunya: 377,42 millones de euros
- Gasto en Seguridad en Catalunya: 1.025, 48 millones de euros
- Gasto en Seguridad en Euskadi: 639,53 millones de euros
- Gasto en Seguridad en Navarra: 54,65 millones de euros
- Gasto en Seguridad en Canarias: 27,27 millones de euros

Sumando estos otros capítulos, el resultado es de 27.532,62 millones de euros. Lo que supone un 7,6% % de los Presupuestos Generales del Estado.

Desglose policías autonómicas:

- Policía canaria: 25’29
- Catalunya (excluye tráfico): 879
- Navarra: 87’26
- País Vasco (excluye tráfico): 659’74

Información obtenida de elaboración propia (Tortuga)

Datos computados sobre el presupuesto ejecutado. (Nota. Dado que el gobierno no ofrece información actualizada para todas las partidas del desfase entre lo presupuestado y lo finalmente gastado a final de ejercicio, se ha aumentado la cifra de las partidas carentes de datos en un porcentaje extraído haciendo la media del desvío de los años anteriores).

Resumen

Propuesta de Alternativa Antimilitarista-MOC de porcentaje de Gasto Militar ejecutado en 2012:

Gasto Militar: 18.671,79 millones de euros (5,16% de los presupuestos)

Gasto Militar+Control Social:27.532,62 millones de euros (7,6% de los presupuestos)

Gasto Militar por persona en 2012: 588,10 euros

No necesitamos un ejército: Gasto Militar 0%

Texto actualizado para la campaña de Objeción Fiscal al Gasto Militar del año 2013

No necesitamos un ejército. Gasto Militar 0%

Según se hace más aguda la crisis, las personas cada vez estamos más familiarizadas con los conceptos de la economía. Deuda, prima de riesgo, liquidez, y especialmente una palabra: recortes.

La tijera del gobierno, empujada por los capitales de dentro y de fuera, parece no tener freno. Las diversas administraciones estatales, sean del partido político que sean, reducen gastos aquí y allá. Se frenan todo tipo de inversiones, se adelgazan las plantillas, se disminuyen los sueldos. Incluso se tocan sectores tan sensibles como la salud, la enseñanza obligatoria o las pensiones. Ello va de la mano de una mayor presión que estrangula y saquea a la población a base de subidas de impuestos, la connivencia con el aumento de precios de la energía y empeoramiento legal de las condiciones del trabajo asalariado y autónomo.

Este tsunami de ajustes parece que al final ha llegado a inundarlo todo. ¿Todo? No. Hay una institución que siempre ha resistido y resiste a cualquier tipo de recorte. Se trata del ejército.

Una vez más, el militar es el gasto que menos decrece. Ayudado por la poción mágica de la opacidad y el camuflaje en mil partidas, así como por el desajuste entre lo que se presupuesta y lo que en realidad se gasta.

Es evidente que en un ambiente tan oscuro y reservado resulta fácil el trasiego de sobres con las correspondientes comisiones. Quizá sea esta la razón que hace irreductible al gasto militar. Quizá por eso el ministerio de defensa esté dirigido por un traficante de armas, más dedicado a viajes comerciales que a otra cosa.

En este contexto en que nos encontramos, las personas de la sociedad hemos tomado mayor conciencia si cabe de cuáles son nuestras necesidades. Tenemos claro, por ejemplo, que aspiramos a una vivienda digna, a la educación para nuestros hijos o a un sistema de salud que funcione. Otro debate será si todas o algunas de esas cosas las podríamos gestionar directamente sin pasar por el estado y las multinacionales. Eso se puede pensar y discutir. Sin embargo el más elemental sentido común nos dice que hay algo que no necesitamos para nada: el ejército. La institución militar no nos aporta nada como sociedad, al margen de las consideraciones éticas que no cabe dejar de hacer nunca sobre su existencia. Si hay algo de lo que podamos prescindir es del ejército. Si hay algo que puede y debe ser recortado son las fuerzas armadas. Es hora ya de empezar a hablar de la abolición del ejército y de la recuperación para la sociedad de los recursos que devora.

Por todas estas razones, nuestra apuesta es por un gasto militar del 0%.

Fuente: kaos en la red

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